Contrato Freelance: ¿qué es y en qué consiste?

Las reglas claras. Ya sea que lideres una compañía o un equipo, o que te encuentres del lado de quienes brindan sus servicios, siempre es recomendable establecer las condiciones que formarán parte del acuerdo laboral. Aquí es donde el contrato freelance hace su aparición y se posiciona dentro de los primeros lugares en cuanto a importancia para el desarrollo de cualquier actividad.

Talin Terzakyan
Written by Talin Terzakyan
diciembre 13, 2021

Morosidad, incumplimiento de lo pactado, entrega de materiales, delegación de la propiedad intelectual y muchos otros escenarios, que en ocasiones suelen preocupar cuando se decide incluir a un colaborador externo en el equipo de trabajo, pueden ser anticipados para mayor tranquilidad y seguridad de ambas partes mediante un contrato freelancer.

Seguramente, si llegaste hasta aquí, es porque tienes dudas sobre qué es, cómo funciona y por qué podría ser beneficioso incorporarlo en tu próxima contratación. ¡Estás de suerte! Continúa leyendo y descubre esto y más a lo largo de este artículo.

¿Qué es un contrato freelance?

Comencemos desde las bases. Un contrato freelance es un acuerdo legal celebrado entre una compañía y un profesional independiente donde ambas partes pactan las condiciones de la actividad. Dicho de otro modo, se trata de un contrato de trabajo, propiamente dicho.

Mediante esta vía, tanto quien contrata como quien es contratado formalizan el vínculo y acuerdan todo aquello necesario e indispensable para conseguir los mejores resultados con la relación laboral.

Este documento sirve para proteger a las dos partes y brindar claridad sobre lo que se espera del vínculo de trabajo. De esta manera, y por otras razones que te explicaremos más adelante, en Deel te sugerimos incluirlo dentro del must have de documentos que debes enviar cuando inicias un nuevo proyecto. Recuerda que la seguridad y reglas claras al iniciar un trabajo de este estilo, será vital para el correcto desempeño posterior.

¿Cómo funciona?

Cuando decides avanzar con un nuevo vínculo profesional, es natural que existan dudas, miedos y ciertas necesidades de garantías. Desde la fecha de cobro, hasta el método de pago, los plazos de entrega y muchísimo más. Al incluir un contrato freelance esas dudas se disipan, y se habilita la posibilidad de tener un documento al cual acudir ante cualquier consulta.

Si eres un profesional autónomo, el contrato podría ser una gran herramienta para asegurarte todo lo relacionado con los cobros o qué ocurriría en caso de que la compañía no cumpla con su parte de lo acordado, permitiéndote ganar cierta seguridad y estabilidad.

Si por el contrario eres una empresa que decide contratar a un colaborador externo, el contrato freelance podría ser una gran herramienta para asegurar ciertos requisitos mínimos sobre el trabajo entregado.

¡Aquí un paréntesis! Si leíste la palabra contrato y ya asumiste que para realizarlo debes tener amplios conocimientos legales, un asesor o cualquier otra formalidad relacionada con lo jurídico, déjanos decirte que no necesariamente debe ser así, ni tampoco es tan complejo como lo imaginas.

Si bien es cierto que un contrato freelance es un documento de validez legal, la realidad es que existen plataformas como Deel que facilitan a las compañías y freelancers la posibilidad de generar este tipo de acuerdos de manera rápida y sencilla, sin necesidad de conocimientos legales.

Imagina que quieres escalar tu equipo de IT y decides contratar programadores, o buscas aumentar la interacción de tu marca con su audiencia y decides incluir especialistas en redes sociales o diseñadores gráficos a tu equipo de marketing digital. ¿Incluir una redactora dentro del equipo para potenciar los resultados? ¡Lo mismo!  En cualquier caso, la buena práctica siempre será establecer un contrato de trabajo que permita regular el trabajo realizado. ¿Quieres saber por qué? A continuación te lo contamos.

Ventajas y desventajas de utilizar un contrato freelance

A los hechos nos remitimos. Gracias a la digitalización, hoy día es más fácil que nunca dar con personas dispuestas a trabajar de manera autónoma, prestando sus servicios sin necesidad de formalizar el vínculo. Sin embargo, detrás de este tipo de “contratación” existen ciertos riesgos que impulsan con más fuerza la importancia de incluir un acuerdo comercial.

Por esta razón, a continuación te mencionamos algunas de las desventajas y ventajas de realizar un contrato freelance.

Desventajas de utilizar un contrato freelance

  • Flexibilidad. Cuando se decide firmar un acuerdo o contrato con trabajadores independientes, suele perderse cierta flexibilidad para desarrollar el vínculo, ya que de este modo, en caso de requerir que la relación fluya de otra manera deberás volver a establecer las condiciones y, por ende, firmar otro contrato. En el contrato laboral se establece desde la forma de trabajo, hasta la forma de pago con matices mínimos.
  • Asistencia legal. Aunque no es 100% necesario y dependerá mucho del trabajo en cuestión, en ocasiones podría ser importante o útil incluir a un letrado para comprender el alcance y obligaciones del contrato, tanto para quien es contratado como para quien contrata.

 

Ventajas de incluir un contrato freelance

  • Seguridad. Cuando decides contratar a un freelancer (y esto aplica también para la persona que brinda sus servicios profesionales), la seguridad sobre las condiciones puede ser muy importante para comenzar con el pie derecho. Saber bajo qué condiciones se realizarán los pagos, cuál es la calidad esperada, conocer la duración determinada del proyecto, qué plazos de entrega y/o de pago se manejan y más, aumentan la sensación de seguridad y por ende, de bienestar.
    Además, este tipo de contrato permitirá proteger información sensible de la compañía y otras cuestiones como los datos personales.
  • Evaluación. Un contrato freelance también otorga la posibilidad de establecer criterios de evaluación que permiten tanto al freelancer determinar si la compañía es para él o ella, como para la empresa. De este modo, es posible evitar relaciones forzadas con poco futuro.

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Todo muy bien, pero ¿qué cláusulas debe contener un contrato freelance?

“Para gustos, colores”, dice la frase y qué realidad oculta. Cuando se decide avanzar con una relación profesional freelancer-compañía, existen un sinfín de matices que deben ser contemplados a la hora de redactar el contrato. Sin embargo, existen criterios comunes a todo contrato que debes contemplar. ¡Van a continuación!

Tarifas.

Siempre que exista prestación de servicios, debe haber una remuneración por ello. Por esta razón, será indispensable contemplar en el contrato freelance cuál es la tarifa acordada, si será por hora, por proyecto, recurrente o por única vez, cuáles son los límites de dicho fee y qué se incluye, y qué ocurre cuando esos límites deben ser modificados.

A su vez, la empresa también podría establecer cómo se realizará ese pago, bajo qué condiciones, plazos y otras cuestiones relevantes a la hora de cumplir con este compromiso.

Plazos.

La entrega (o no entrega) de los proyectos en los plazos discutidos suele ser uno de los miedos más frecuentes de todo empresario o emprendedor, y una de las objeciones más comunes cuando se contrata a un profesional freelance.

Gracias a la existencia del contrato freelance, es posible reducir la ansiedad que esto genera estableciendo plazos de entrega, márgenes posibles de los mismos, tiempos disponibles para el feedback y consecuencias o penalidades en caso de incumplirlos.

Cancelación.

Existen diversos motivos por los cuales un proyecto puede ser cancelado: falta de recursos económicos o humanos por parte de la compañía, incumplimientos, bancarrota, porque se va el líder del mismo e infinidad de razones más. 

Incluir dentro del contrato una cláusula que establezca cuáles son las condiciones en caso de dar por terminado el vínculo en plazos no contemplados puede servir tanto para la compañía que contrata, en caso de que el freelancer decida hacerse a un costado, como para el profesional autónoma en caso de que la compañía tome la decisión. De este modo, es posible ser compensado por ello.

Derechos, autoría y más.

Un asunto sensible para la gran mayoría de los actores que intervienen en un vínculo profesional son los derechos de autor o el copyright. Este tema suele ser sensible cuando se toma la decisión de contratar personas externas a la empresa, o cuando el freelancer decide prestar sus servicios a una empresa para que esta monetice con ellos.

A su vez, otro asunto importante de tratar previamente y dejar asentado por vías legales, es la confidencialidad. Establecer las limitaciones y penalidades en caso de no cumplirlo, suele ser un aspecto fundamental para proteger la información de empresas y trabajadores autónomos, y evitar que la información se filtre o se utilice indebidamente.

Establecer dentro del contrato laboral freelance cómo se comportarán ambas partes, es vital para evitar conflictos a posteriori. Por ello, te recomendamos basarte en modelos de contrato que permitan a tu compañía incluir este tipo de asistencia legal, sin necesidad de incurrir en gastos innecesarios con letrados, ¿cómo? A través de Deel.

Ahora que sabes como funciona un contrato freelance, ¿lo integrarás como parte de tus procesos?

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